Mi mundo se ha desvanecido varias veces debajo de mis pies. De pronto nada era lo que parecía, nada estaba donde se suponía que debía estar. Buscaba a tientas un camino que se había desdibujado en frágiles trozos de rompe cabezas, inmersa en una densa niebla, sumida en una obscuridad asfixiante, me movía como ciega. El peso de la angustia dificultaba mi respiración, la adrenalina se había escurrido de mis venas, una sangre licuada me recorría y me envolvía en el frío de la muerte, y mis pies se negaban a avanzar.
Solo la posición horizontal me sostenía, el silencio me lastimaba al igual que los sonidos. Ya no quería nada, apenas arrastrarme hasta mi tumba.
Sin embargo algo me elevo por sobre mi desgracia, algo ilumino mi cerebro deslucido, algo me obligo a moverme, algo me mantuvo viva y me fue embuyendo de la suficiente fuerza como para secarme las lágrimas y soportar mi reflejo. Algo no me permitio morir prematuramente, y algo me ayudo a soportar el dolor insoportable.
Ese algo hoy mueve mis dedos y los desliza de tecla en tecla, ese algo arremolina las ideas en mi cabeza y las libera en forma de letras encadenadas. Ese algo me obliga a sentarme y no se detiene hasta que un punto final al fin ocupa el lugar que corresponde.
Ese algo es mi esencia...mi luz interior, mi magia, mi capacidad de reinventarme, mi yo sin materia, mi energía vital.
Ese algo es mi mas pura materialización, si así puede definirse a lo mas inmaterial que existe...AL YO...sin mas explicacion...sin mas que SER a pesar de...a través de...y para...
para cumplir ese propósito para el que hemos venido a transitar este momento, este espacio y esta dimensión.
Ese algo SOY YO

No hay comentarios:
Publicar un comentario